FAQs
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Los datos de ruido presentados provienen del estudio «Impact of road traffic noise on annoyance and preventable mortality in European cities: a health impact assessment«, published in Environment International in 2022.
Del conjunto de datos de Urban Audit 2018:
https://ec.europa.eu/eurostat/web/gisco/geodata/reference-data/administrative-units-statistical-units/urban-audit
La exposición al ruido del tráfico rodado se estimó utilizando los mapas de ruido elaborados por los países y las ciudades en virtud de la legislación europea vigente (la Directiva sobre el ruido ambiental) o disponibles en fuentes locales (como los ayuntamientos y las instituciones de investigación). En aquellos casos en que las ciudades de un país carecían de datos, se desarrolló y aplicó un modelo predictivo para estimar la exposición al ruido del tráfico rodado.
Los datos sobre la exposición al ruido del tráfico rodado presentaban una gran variabilidad en cuanto a formatos, calidad y métodos para estimar la exposición al ruido. En consecuencia, el equipo de investigación consideró que las estimaciones obtenidas para las ciudades no eran comparables y que un ranking podría resultar engañoso.
El estudio evaluó 724 ciudades y 25 grandes ciudades de 25 países europeos. El resto de ciudades no pudieron incluirse por falta de datos. Las grandes ciudades son áreas urbanas más grandes dentro de un área metropolitana.
La exposición de la población al ruido del tráfico rodado se calculó utilizando tres fuentes de datos: un conjunto de datos de población a escala europea con una resolución de 250 metros, un conjunto de datos sobre los tipos de edificio a escala europea que contiene información sobre los edificios residenciales y los mapas de ruido. Para cada ciudad, la población se distribuyó entre los edificios. A la población de cada edificio se le asignó una exposición al ruido equivalente a los valores de exposición mostrados en el mapa de ruido correspondiente.
En los casos en que las ciudades de un país carecían de datos, se construyó un modelo predictivo para estimar la exposición al ruido del tráfico rodado. El modelo se elaboró utilizando los datos de los mapas de ruido de otras ciudades y tiene en cuenta otras variables como la red de carreteras y la población y el tamaño de la ciudad.
El ruido del tráfico rodado se ha asociado a muchos efectos perjudiciales para la salud. La exposición prolongada al ruido del tráfico rodado puede provocar una reacción de estrés sostenido, que da lugar a la liberación de hormonas del estrés, al aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial y a la vasoconstricción, lo que acaba provocando enfermedades crónicas como las cardiovasculares. Una activación prolongada de la respuesta al estrés también puede dar lugar al desarrollo de trastornos de depresión y ansiedad, lo que tiene un efecto negativo en la salud mental, el bienestar y la calidad de vida.
Las dos vías principales a través de las cuales el ruido del tráfico rodado puede afectar a la calidad de vida son las molestias y las alteraciones del sueño. Se entiende por molestias el resultado de la perturbación repetida de las actividades cotidianas (como comunicarse, leer, trabajar o dormir), el enfado, la evaluación negativa de la fuente de ruido y la angustia. Las molestias pueden potenciar la respuesta al estrés. Las alteraciones del sueño impiden un adecuado restablecimiento del mismo, lo que es precursor de muchas enfermedades, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y la demencia.

La molestia por ruido puede definirse como un estado de irritación resultante de una exposición continuada a una fuente de ruido. Para evaluar la relación entre la exposición al ruido y las molestias se utilizan cuestionarios y escalas de molestia estándar. En estos cuestionarios, las personas encuestadas se clasifican como muy molestos/as cuando eligen una posición alta en la escala de respuesta de molestia. Así, la «población muy molesta» describe a la fracción de la población con los peores resultados en la escala de molestia por el ruido del tráfico.
Las muertes evitables pueden definirse como la fracción de la mortalidad que podría evitarse cada año si un determinado factor de riesgo no estuviera presente en la población. En este estudio, las muertes evitables pueden interpretarse como el número de muertes que podrían evitarse cada año si la exposición de la población al ruido del tráfico rodado se redujera hasta adaptarse a la recomendación de la OMS de niveles por debajo de 53 dB Lden.
Para calcular la proporción de población muy molesta, el estudio empleó las evidencias científicas más recientes y sólidas sobre la relación entre la exposición al ruido del tráfico rodado y los grados más elevados de molestias. Para cada ciudad, se aplicó esta relación para calcular la proporción de la población muy molesta en función de la exposición al ruido del tráfico rodado.
Para calcular el número de muertes evitables, el estudio utiliza datos específicos de cada ciudad sobre la mortalidad por causas de cardiopatía isquémica para 2015 procedentes de la base de datos de Eurostat. Sobre estos datos, aplica las evidencias científicas más recientes y sólidas sobre la relación entre los niveles de ruido del tráfico rodado y la mortalidad por cardiopatía isquémica. El estudio sigue un enfoque de evaluación comparativa del riesgo, comparando la exposición actual de la población al ruido del tráfico con una reducción teórica a los niveles recomendados por la OMS. El número de muertes evitables se estima en función de estas reducciones y de las evidencias científicas sobre la relación entre el ruido del tráfico y la mortalidad por cardiopatía isquémica.
En este estudio sólo se incluyeron las muertes por causas de cardiopatía isquémica basándose en las evidencias más sólidas y firmes que existen sobre la exposición al ruido del tráfico rodado y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, en particular, la cardiopatía isquémica. El equipo de investigación se centró en la mortalidad por causas de cardiopatía isquémica, siguiendo una metodología aceptada y descrita en el informe «Environmental Noise in Europe», de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), publicado en 2020.
Para más información, visite: https://www.eea.europa.eu/publications/environmental-noise-in-europe
Basándose en las evidencias científicas existentes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2018 las «Directrices sobre el ruido ambiental para la región europea», en las que se establecen recomendaciones para proteger la salud humana del ruido ambiental originado por el transporte (tráfico rodado, ferrocarril y aviones), las turbinas eólicas y las actividades de ocio. La recomendación para el ruido del tráfico rodado es reducir la exposición media de 24 horas por debajo de 53 dB Lden.
Estas directrices se consideran la norma de oro para la protección de la salud humana, dadas las evidencias actuales sobre los efectos del ruido en la salud. Sin embargo, no son obligatorias y siguen siendo recomendaciones.
Para más información, visite: https://www.euro.who.int/en/health-topics/environment-and-health/noise/publications/2018/environmental-noise-guidelines-for-the-european-region-2018
El Lden es un indicador de la exposición al ruido que tiene en cuenta la exposición al ruido a largo plazo, basada en los niveles de ruido a lo largo de todo un día (24 horas), con penalizaciones para los niveles de ruido nocturnos (de 23.00 a 7.00 horas) y vespertinos (de 19.00 a 23.00 horas).
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir la exposición al ruido del tráfico rodado por debajo de 53 dB Lden, la mayoría de los mapas de ruido sólo incluyen niveles de exposición a partir de 55 dB Lden. Para realizar un análisis armonizado para todas las ciudades, el equipo de investigación calculó la exposición de la población al ruido del tráfico rodado a partir de 55 dB Lden, de acuerdo con los datos disponibles.
En la Unión Europea (UE), el principal marco legislativo para el control del ruido es la Directiva sobre el ruido ambiental. En virtud de esta Directiva, los Estados miembros deben:
- Elaborar cada cinco años mapas de ruido de las principales carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y ciudades.
- Calcular el número de personas expuestas a cada fuente de ruido (tráfico rodado, ferrocarril y aviones) dentro y fuera de las ciudades.
- Elaborar planes de acción para prevenir y reducir la exposición al ruido, especialmente en las zonas donde puede tener efectos perjudiciales para la salud humana.
La Directiva sobre el ruido ambiental es un instrumento que ayuda a identificar las principales fuentes de ruido y permite el desarrollo de medidas adecuadas para hacer frente a sus efectos negativos. Sin embargo, no existe una normativa sobre los niveles máximos de exposición de la población permitidos. Las autoridades de los estados miembros adoptan medidas individuales.
Para más información, visite: https://ec.europa.eu/environment/noise/directive_en.htm
Según las evidencias científicas actuales sobre los efectos del ruido del tráfico rodado en la salud, no se pueden descartar efectos negativos para la salud incluso a niveles de ruido inferiores a los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es necesario seguir investigando para evaluar la existencia de un umbral de exposición a partir del cual se empiezan a acumular efectos perjudiciales para la salud.
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