Se han dividido las áreas urbanas en cuadrículas de 250×250 m. Basándose en estudios previos, han estimado que cada una de las cuadrículas debería tener un 25% de área verde (% GA) para cumplir con la recomendación de la OMS sobre exposición a espacios verdes.
En el caso del NDVI, se han utilizado modelos matemáticos para establecer cuál es el valor específico que permitiría cumplir las recomendaciones en cada ciudad.